El Convento de San Agustín

Convento de San Agustín

El antiguo Monasterio de S. Agustín parece datar del 1500. Su fundación se debe a los almirantes de Castilla, familia vinculada con los Trastámara y beneficiaria de los Reyes Católicos. La villa de Mansilla, de realengo desde la Carta Puebla de Fernando II, pasará a señorío en el S. XV. En 1430 este señorío se vinculó a la familia de los Enríquez, señores también de Medina de Rioseco y Peñafiel. En 1439 el almirante Fadrique Enríquez paraece ser el fundador del Convento de Agustinos, orden muy beneficiada por los Reyes Católicos que velaba por la pureza de la fe católica.
De la organización espacial interna del viejo convento sólo disponemos de los restos arqueológicos que nos hablan de un patio central o claustro que conserva los suelos de las pandas bellamente decorados con enchinarrados y huesos de herviboros; restos de la primitiva iglesia y, en pie todavía, la capilla de los Villafañe, donde parece que estuvo enterrado D. Fernando de Acuña, señor de Villafañe, entre otros lugares, caballero de la Orden de Santiago, camarero de D. Juan de Austria, capitán de los Tercios de Flandes, quien, en 1577, mando enterrarse en la capilla que hoy lleva su nombre.


Convento de San Agustín

Sabemos que en 1788 el Convento llegó a albergar una Cátedra de Grma´tica y de Filosofía, Teología y Latín, financiadas por las cofradías mansillesas de S. Adrián y S. Blas, además de aglutinar varias capellanias y un archivo.
Existen testimonios documentales de que el monasterio se arruinó durante la Guerra de Independencia, tras sufrir un incendio, atribuido a los franceses, en diciembre de 1808


Pieza del mes
Blog
Exposiciones Temporales